martes, 8 de noviembre de 2011

3ra Exposicion Tema: Historia de la ciencia y la tecnologia en Venezuela

TEMA: CIENCIA Y TECNOLOGÍA EN VENEZUELA


BREVE HISTORIA DE LAS POLÍTICAS CIENTÍFICAS Y TECNOLÓGICAS EN EL PAÍS

Es a partir del inicio de los años de 1950 cuando en Venezuela se puede hablar de un desarrollo científico moderno, sin embargo, es después de 1958, que tomó mayor empuje la actividad científica. El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONACYT) en 1967, en Venezuela.

En el lapso que va de 1959 a 1968, el desarrollo de las instituciones científicas está vinculado al crecimiento de la educación universitaria, ya que no existía presupuesto público, para sufragar la ciencia. Durante casi una década, lo que va de 1960 a 1970, algunos científicos, de manera personal, así como la Asociación Venezolana para el Avance de la Ciencia (ASOVAC), le propusieron al Estado venezolano la creación de un organismo que permitiera el financiamiento y la creación de las condiciones para la investigación, pero no se mencionó la planificación para tal fin.

En la década de 1960, era bien poco lo que la sociedad venezolana podía exhibir en cuanto a capacidad tecnológica; hasta ese entonces había pocas industrias en el país, y la más grande –la petrolera era extranjera.
Pero durante ese período, se crearon industrias nacionales, y tanto el sector público como privado, tendió a concebir la tecnología al proceso productivo. En consecuencia, los aspectos tecnológicos no fueron vinculados al funcionamiento económico y financiero de la industrialización y, por consiguiente poco se interesaba el que se creara una capacidad tecnológica propia en el país como al interior de las mismas empresas.

El origen del CONICIT surge del apoyo de la comunidad científica venezolana que aliada con educadores, ingenieros y algunos empresarios demandaban que el Estado asumiese la responsabilidad y la obligación directa de impulsar, proteger y financiar el desarrollo científico y tecnológico en el país. El área científica y tecnológica, para ese entonces, comienza a ser incorporada en los programas electorales de los candidatos que concurren a los comicios presidenciales de 1973.

Durante la primera presidencia de Carlos Andrés Pérez, en 1974, comenzó a hablarse de un nuevo CONICIT, la necesidad de cerrar el triángulo, vinculando la ciencia, el sector productivo y el Estado. En este período predominó la concepción según la cual el atraso científico y tecnológico explicaba el subdesarrollo de nuestro país.

En 1976, CONICIT formuló el Primer Plan Nacional de Ciencia y Tecnología, estableciendo una equivalencia directa entre las prioridades para el desarrollo científico y tecnológico y las prioridades económicas.

En 1995-1998 se crean nuevas maneras de intervención. Entre estas formas de iniciativas están las relacionadas con el apoyo a los procesos de innovación y las agendas de innovación. Posteriormente, con la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología en agosto de 1999, las agendas se consolidaron y repotenciaron.

El CMT A través del lema “Ciencia y Tecnología para la Gente”, Así mismo, la Constitución de 1999, la promulgación de la Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación, en el 2001 y reformulada en 2005, así como el Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2005-2030, apuntan en la misma dirección. De convertir la ciencia, la tecnología y la innovación en los motores del desarrollo económico y social del país.


ESTRATEGIAS DE DESARROLLO ECONÓMICO Y POLÍTICAS TECNOLÓGICAS

Ø      Estrategias de desarrollo económico en Venezuela

Desde finales de los años 50, se implementa en Venezuela la estrategia de Desarrollo Económico conocida como: Crecimiento hacia adentro y Sustitución de Importaciones, el objetivo de esta estrategia era reemplazar las importaciones de bienes traídos por los hecho en Venezuela. Con esto se pretendía generar nuevos empleos y la creación de nuevas empresas.

Ø      La Estrategia esta dividida en dos etapas los cuales contemplan:

1.- Consistía en traer del exterior las maquinarias con las que se producirían al país los rubros de consumo final.
(Ropa, Electrodomésticos, entre otros).

2.- La construcción en el país de las maquinarias para producir los productos y de esa manara lograrían la industrialización.
Pero trajo como consecuencia mayor costo en los productos nacionales, según el autor esta estrategia de desarrollo económico fallo en gran manera lo que produjo una caída de la industrial y los productos creados en Venezuela porque aun se importaban los mismos rubros desde otros países. La única manera para lograr la producción nacional se debía bloquear la importación de productos importados garantizando así la adquisición de vienes y servicios.

Actualmente las Estrategias Económicas del Estado Venezolano están enfocadas en el Proyecto Nacional Simón Bolívar 2007-2013. La Cual tiene como objetivo establecer un modelo productivo socialista con el funcionamiento de las nuevas formas de generación, apropiación y distribución de los excedentes económicos y una nueva forma de distribución de la renta petrolera.

Por otra parte existen otras estrategias donde se establecen una serie de convenios y actividades coordinadas con los diferentes países vecinos y el resto del mundo, las cuales contribuyen al desarrollo sustentable de nuestra nación.

Ø      Entre las estrategias podemos mencionar algunas de ellas:

1.- Avances en cuanto a las Telecomunicaciones; es decir la creación y activación del Satélite Simón Bolívar. El cual permite la un gran desarrollo en los sistemas de comunicación.

2.- Creación de un nuevo modelo de cruce y siembra para la producción animal y agrícola.

3.- El plan nacional del Hierro y el Acero, el cual va dirigido a orientar la gestión pública y privada comprometida con la consolidación, desarrollo y ampliación de la industria ferro minero y siderúrgico nacional.

4.- La sustentabilidad por las exportaciones del Petróleo, siendo este decisivo para la captación de recursos del exterior el mayor que ingreso generado por el Estado Venezolano.

Es importante mencionar que las estrategias que fueron utilizadas años atrás por los viejos sistemas de Gobiernos, no dieron ningún resultado favorable a la nación debió al sistema consumista y capitalista del que esta acostumbrado Venezuela. Sin embargo hoy en día se están estableciendo nuevas estrategias económicas que luchan contra el capitalismo y contribuyen a la busque del desarrollo de nuestro país y al otorgamiento de la mayor suma de felicidad para el pueblo Venezolano.

Esto solo será posible lograrlo cuando todas y todos comprendamos el rol tan importante que tenemos para a ayudar desarrollo sustentable y sostenible de la nación; siempre y cuando lo hagamos con ese sentido humanista que nos caracteriza como venezolanos.

Ø      La política tecnológica venezolana

La política tecnológica prescindible: los tiempos del proteccionismo

En lo que se refiere a su industria, Venezuela adoptó, desde la década de los cincuenta el recetario prescrito para el “modelo de sustitución de importaciones”. Abundan, casi están de moda, las críticas que destacan las consecuencias negativas que tuvo para el proceso nacional de industrialización. Hace falta, sin embargo, un análisis más equilibrado, no sólo para hacer justicia a las proposiciones ce palistas, hoy en día tan vituperadas, sino para no desdeñar ideas que siguen teniendo su importancia, aún para la puesta en marcha del nuevo esquema de desarrollo.

No toca hacer aquí, desde luego, un balance de lo que ha sido la experiencia de estos treinta años, pero si vale la pena advertir frente al riesgo de caer en simplismo que nos lleven a adoptar, casi con furia, un supuesto extremo contrario al modelo que hoy se abandona. En medio de un discurso bien argumentado, el SELA ha advertido, con razón, que no debemos pasar del proteccionismo indiscriminado al liberalismo anárquico.

Con lo anterior puedo entrar a señalar, sin la obligación de ir a los detalles para matizar y ponderar, que la industrialización sustitutiva significó la conformación de un aparato industrial ineficiente que, no obstante, pudo desempeñarse con comodidad dentro de un mercado que el Estado le reservó casi por entero a sus productos. Una combinación malsana de estatismo con proteccionismo hizo que la industria venezolana nunca tuviera el apremio por producir mejor. Así las cosas, el país pudo prescindir de la política tecnológica. Y las empresas también.

Por lo general, éstas últimas limitaron su estrategia tecnológica a la compra de maquinarias y equipos en el exterior, no necesariamente los más modernos, pero que alcanzaban de sobra para producir en una economía cerrada y poco competida, y a la adquisición del conjunto mínimo indispensable de conocimientos para saberlos usar. Conforme a una distinción acuñada en la literatura sobre el tema, se orientaron hacia la adquisición de “capacidad de producción” (bienes tangibles, físicos) y no de “capacidad tecnológica” (bienes intangibles, conocimientos), es decir, la capacidad para emplear aquella en forma adecuada, adaptándola y mejorándola.

A esta realidad, el Estado opuso una política de ciencia y tecnología que, en última instancia, poco tuvo que ver con ella. Resultó en una formulación que marchó casi en paralelo con la realidad descrita.

En efecto, la “política oficial”, articulada desde el Conicit, fue concebida desde la perspectiva del “sector científico y tecnológico”, no desde la del medio productivo. Por encima de los cambios registrados a lo largo de los años, esta perspectiva se mantuvo y le dió su sello a la política. A partir de aquí, cinco trazos alcanzan para describirla.

Fue “estatista” en el sentido de que dejó para el sector público el grueso de la carga del desarrollo científico y tecnológico nacional. Esto no significó, vale la pena aclararlo, que el Estado tuviera una participación sólida, tal como lo atestigua, por ejemplo, el bajísimo presupuesto del que tradicionalmente ha dispuesto el tal “sector”.
En segundo lugar, fue “cientificista” en la medida en que partió de la premisa de que la innovación tecnológica era fundamentalmente un hecho científico, nacido del centro de investigación.

Fue, por otro lado, “ofertista” porque agrupó todas sus acciones en torno a la idea de crear conocimientos en los laboratorios, a la espera de que fueran demandados por las empresas; dicho de otra manera, se intentó crear una capacidad fuera de las empresas, tratando de que éstas pudieran servirse de ella.

Como consecuencia de ello, el núcleo táctico de la política fue y así aludo al cuarto rasgo la vinculación del “sector de ciencia y tecnología” con el sector productivo. ¿Cómo hacer para que lo que aquel le ofrecía, éste lo utilizara? Esta fue la pregunta central y permanente, la que se erigió, además, en el criterio básico para establecer cuán buena o mala era la política y, más en concreto, cuán efectivo era el desempeño de los centros de investigación. La famosa, y todavía citada, tesis de la marginalidad de la ciencia fue la respuesta a esa pregunta. El no menos conocido “triángulo de Sábato” (en realidad también invento de su socio el Sr. Botana, casi nunca mencionado), aportó un sustrato de organización al planteamiento, con el tercero de los vértices representando al Estado en su misión de unificador de los otros dos.

Por último, la política fue “endogenista”, si cabe la expresión. Su desiderátum se enmarcó en la creación de una capacidad de generación de “tecnologías propias” que le permitiera al país disminuir la dependencia de la importación de tecnología extranjera, la cual representaba un desestímulo al desarrollo científico y tecnológico nacional. Tal propósito se intentó al amparo de un “régimen de protección tecnológica” que formaba parte del régimen general de protección a la industria. Pero, por otra parte, y en clara contradicción con lo anterior, se aplicaron políticas que favorecían la importación de maquinarias y equipos en la creencia de que eso era desarrollo tecnológico.

Según ha quedado bien asentado en diversos estudios, de esta manera la “política oficial” dejó por fuera la estrategia de asimilación de tecnología, vale decir, la vía mediante la cual los procesos de compra de tecnología foránea se hacen complementarios de la creación de capacidades tecnológicas en el seno de las empresas locales.

Como se verá en otra parte del ensayo, estos rasgos, propios de la política tecnológica en tiempos de proteccionismo industrial, aún gozan de buena salud.





LA CULTURA TECNOLÓGICA DE LOS EMPRESARIOS VENEZOLANOS

Para que Venezuela progrese tecnológicamente debe tener el apoyo del estado, este debe reforzar  el sector productivo y desde el concepto de “tecnología propia” al del dominio tecnológico. En años pasados el país se enfocaba solo en la importación y el consumo masivo sin embargo las empresas no solo deben de invertir en maquinarias si no en información para sus empleados, mientras más se invierta en el potencial y desarrollo científico y tecnológico creceremos económicamente.

Ø                  Cultura tecnológica

Mucho se ha debatido acerca de las características básicas que una empresa debe poseer para conformar una capacidad
Innovadora relevante dentro del sector en que se encuentra, a nivel nacional e internacional. A continuación, se describe una tipología de empresas de acuerdo con sus características propias y a sus acciones innovadoras.

Empresa pasiva: tipo de empresa donde no se realiza ningún tipo de innovaciones, que cambie de manera importante la estructura o la organización de los procesos de producción.

Empresas Activas: Empresas de este tipo persiguen voluntariamente la innovación y tienen actitudes agresivas a la expansión. Consideran al medio ambiente como un agente de constante cambio, como un recurso y una opción que puede ser
Moldeada a través de esfuerzos.

En 1999, se crea el Ministerio de Ciencia y Tecnología (MCT) pasando a ser el CONICIT, ahora FONACIT, promueve el artículo 110 de la Constitución en la cual se establecía que el Estado reconocería “el interés público de la ciencia, la tecnología, el conocimiento, la innovación y los servicios de información  necesarios”, considerándolos como instrumentos fundamentales para el desarrollo económico del país, "así como para asegurar la seguridad y defensa nacional". De igual manera, indicaba que el Estado destinaría los fondos necesarios y crearía “el sistema nacional de ciencia y tecnología de acuerdo a una ley".

Uno de los impulsos a la tecnología por el estado para la población está la creación de los infocentro donde los usuarios pueden ingresar a Internet gratuitamente.

Las empresas venezolanas tienen poca capacidad para generar tecnología que se requiere para sustentar y aumentar la economía del país,  este debe adquirir tecnología de otros país para mantenerse en marcha sin embargo promoviendo la tecnología, conocimiento e innovación de las generaciones venideras esta realidad puede cambiar.
EL ROL DEL ESTADO

El papel que deben desempeñar la ciencia y la tecnología es cada vez mayor.

Es posible observar, en este sentido, como dentro del pensamiento económico contemporáneo hay una tendencia que asimila el crecimiento constante a una transformación de las tecnologías disponibles y usadas en la actividad productiva.

Estamos viviendo en una sociedad donde la ciencia y la tecnología definen las relaciones económicas, políticas, sociales e internacionales, una característica muy importante de dicha sociedad, es la función de la planificación, innovación y el control del crecimiento tecnológico.


INDICADORES EN CIENCIA Y TECNOLOGÍA

Ø                  Qué son y para qué sirven los indicadores

Un indicador es una medida de resumen, de preferencia estadística, referida a la cantidad o magnitud de un conjunto de parámetros o atributos. Permite ubicar o clasificar las unidades de análisis con respecto al concepto o conjunto de variables o atributos que se están analizando.

Ø      Indicadores en ciencia y tecnología
Las encuestas de potencial científico y tecnológico
    No cabe duda que la labor estadística desarrollada por el CONICIT en sus inicios fue extraordi­na­riamente fructífera. En un lapso de menos de quince años se realizaron seis inventarios de potencial científico y tecnológico.

Las encuestas de potencial científico y tecnológico consideran sólo indicadores de insumos, específicamente los referidos a recursos humanos (número de científicos y técnicos, según género, nacionalidad, calificación, tipo de institución, ocupación, campo de aplicación, etc.), y recursos financieros destinados a la ciencia y tecnología e investigación y desarrollo (por sector de ejecución, fuente de financiamiento, corrientes y de capital, etc.).

Todo este conjunto de indicadores se refieren fundamentalmente al desarrollo de la ciencia, por lo que resultan muy valiosos para el diseño de la política científica, pero los indicadores no daban respuestas acerca de la contribución de la ciencia al desarrollo económico y social. Éste fue uno de los factores principales que condujeron a la severa crisis del Sistema de Indicadores de Ciencia y Tecnología.

Ø                  La década perdida de los indicadores de ciencia y tecnología

A comienzos de los años ochenta se produce una severa crisis económica en los países de América Latina, lo que en el ámbito que estamos analizando significó una disminución importante en los modestos recursos destinados a ciencia y tecnología, que en Venezuela se sintió con mucha fuerza a partir de 1984 y durante el resto de la década.














INFORME DE GESTIÓN Y TECNOLOGÍA


UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL SIMÓN RODRÍGUEZ
PROFESOR: MONTES, LUÍS
SECCIÓN: “A”


TEMA: CIENCIA Y TECNOLOGÍA EN VENEZUELA



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CARACAS, OCTUBRE 2011

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